Julián Álvarez ha sido el nombre del verano en lo que al mercado de fichajes de refiere. Dicho en otras palabras, carne de culebrón para la prensa deportiva desde que acabó el Mundial hasta que se cerró el mercado. Julián hasta en la sopa. Su deseo incumplido de salir del Atlético de Madrid ("lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño") ocupó horas de radio y televisión e hizo correr ríos de tinta.
Finalmente el Atlético se opuso a venderlo y Julián se quedó pero su afición no le ha perdonado. Ya se llevó alguna pitada. Tras la derrota en Liverpool, donde el argentino completó una buena actuación y dio el pase del gol, Koke, su capitán, le defendió y dejó un 'recadito' para los medios de comunicación: "hay que dejarle un poco en paz", "sois un poco pesados preguntando todo el día por él", "lleváis un verano muy cansino".
¿Creéis que tiene razón Koke? Aquí expondré mi opinión sin pretensión de sentar cátedra. Estoy de acuerdo con Koke en que la prensa deportiva ha sido muy repetitiva con Julián Álvarez durante el verano. Muchos días era el monotema. Incluso cuando no había novedades al respecto. Conectaban con el entrenamiento del Atlético, con Barcelona (al parecer su principal pretendiente), por no hablar de las tertulias diarias diciendo prácticamente lo mismo. Cansinos han sido, desde luego.
No estoy tan de acuerdo con Koke en otro sentido. Creo que los medios de comunicación no tienen que no informar o no analizar algo en función de cómo le vaya a sentar al protagonista. No tienen que tratar mejor a alguien por cómo se llame o el daño que le pueda hacer. Los jugadores profesionales cobran mucho dinero como para soportar las noticias o comentarios a su alrededor, siempre que sean veraces y respetuosos. El ruido alrededor del caso ha sido abrumador, pero en general ni se ha mentido ni se le ha insultado.
Me parece que el problema de Julián Álvarez no es con la prensa deportiva. Su problema es con su afición. La ha ofendido por querer marcharse y ahora no le resultará fácil recuperar su confianza y apoyo. Claramente se ha equivocado en sus declaraciones y ahora ha generado un problema dentro del club, que obviamente está en todo su derecho de ponerle precio o negarse a venderlo salvo por la cláusula de rescisión. Los contratos se firman para algo, y él tiene hasta 2030.
Enmarco las palabras de Koke en un intento de suavizar la incómoda situación entre Julián y la grada del Metropolitano, pero no me parece que sea del todo cierto. La prensa debe dejar de ser tan pesada con Julián cuando no aporte nada, pero por un criterio de relevancia informativa, no por dejarle en paz. La situación de Julián Álvarez con su afición procede de un error del delantero, no de la prensa. Así al menos lo veo yo, si os queréis pronunciar en los comentarios os lo agradezco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario