jueves, 5 de marzo de 2026

Hipocresía con Laporta

El Barcelona está en campaña electoral. Sus socios acudirán a las urnas el próximo domingo 15 de marzo. Joan Laporta, actual presidente, parte como máximo favorito. Está en modo campaña, y la prensa deportiva que ahora le ríe las gracias se pasó buena parte de la legislatura criticándole (con razón, en mi opinión) por unos cuantos disparates.

Joan Laporta ha dimitido como presidente para presentarse a la reelección y ahora va al Camp Nou a su asiento de socio. Antes de un partido hizo que cocinaba macarrones y botó con el "Madridista el que no bote", en el siguiente directamente hizo una butifarra con el mismo cántico. Luego le siguieron el jamón de Andorra y el tractor. Los medios de comunicación hicieron vídeos simpáticos destacando lo bien que se relaciona Joan con su público, el culé. No sé cuántas veces me tragué el de los macarrones. Hasta en la sopa. Todos dan por hecho que ganará, pero olvidan oscuros episodios ocurridos durante los cinco años de legislatura.

Larga lista

  • La falta de explicaciones en el caso Negreira, donde el propio Laporta ha ido a declarar.
  • La marcha contra su voluntad de Messi, por quien prometió que haría todo lo posible para se quedara, y ahora carece de relación con el club y va al Camp Nou una noche de tapadillo.
  • La chapuza con las obras del Camp Nou, que se han retrasado una y mil veces, se anunció oficialmente un regreso que no se llegó a producir y aún puede acudir menos de la mitad del aforo.
  • Los problemas continuos con las inscripciones, especialmente la de un Dani Olmo que acabó pudiendo jugar gracias al CSD y que motivó otra butifarra de Laporta en Arabia Saudí.
  • La nefasta gestión de la salida de Xavi como entrenador (no, pero sí y luego otra vez no).
  • La apuesta fallida por la Superliga y su pareja de conveniencia anti natura con el Real Madrid.
  • La invasión de un ejército de alemanes del Eintracht al Camp Nou.
  • Los problemas con el sistema de entradas que dejó a aficionados fuera hasta después de haber empezado un partido reciente.
  • Las famosas palancas que pueden hipotecar al club de cara a futuro... 
  • ¿Hace falta que siga? 

En conclusión, Laporta encabeza un modelo de club enormemente personalista, presidencialista, y, por qué no decirlo, populista. Añadiría forofo y apegado a la improvisación. Todos estos desmanes han sido convenientemente criticados en su momento por los medios de comunicación de Madrid, que ahora parecen haberlos olvidado, solo hacen vídeos graciosos de Laporta haciendo campaña y se limitan a decir que es el gran favorito. Claro que lo es, pero en cierto modo gracias a ellos también. Es una tremenda hipocresía. No he escuchado estos días a los medios de comunicación recordar estos asuntos tan turbios. Motivos para ello hay de sobra.

La denuncia 

Lo último ha sido la denuncia de un socio contra Laporta ante la Audiencia Nacional por delitos económicos durante su gestión. Santiago Pedraz la ha inadmitido por falta de competencia sin entrar en el fondo, por lo que queda abierta la vía de los juzgados de Barcelona. El socio ya ha afirmado que esperará hasta después de las elecciones para no influir. Lo que está claro es que ha pasado muy de puntillas en la prensa deportiva. Los medios mayoritariamente callan. La campaña se está centrando en atacar al Real Madrid por el arbitraje y los vídeos de Real Madrid TV. Los candidatos deben pensar que ganará quien ataque más duro. 

Durante los últimos tiempos Laporta ha hecho una cosa bien: elegir junto a Deco a Hans-Dieter Flick para el banquillo. Ese ha sido su gran acierto. Flick está sacando rendimiento a jugadores antes defenestrados, el equipo deportivamente va muy bien y ahora todo es calma y las tormentas se han olvidado. 

Recogida de firmas 

El pasado lunes se acabó el plazo de los precandidatos para obtener firmas y ver quiénes han pasado el corte. Laporta ha sido el primero, pero con menos firmas que en las elecciones anteriores. Víctor Font será su único rival, puesto que Marc Ciria, que había pasado el corte en primera instancia, se quedó a 90 tras la pertinente validación. En cualquier caso, la oposición ha sumado más firmas que Laporta. Quizá eso signifique que no está tan decidido como parece, quizá no. Pero lo que queda claro es que la prensa deportiva se está cubriendo de gloria con la cobertura de la campaña azulgrana.

No quiero finalizar sin mencionar algo: si hay algún socio culé por aquí que vote a quien quiera, no seré yo quien pretenda condicionar a nadie. Simplemente considero que hay que poner sobre la mesa todo lo ocurrido en Can Barça durante los últimos cinco años. 

sábado, 28 de febrero de 2026

Gonzalo Miró, el verso libre atlético

El crecimiento de un equipo a menudo implica el crecimiento de una prensa afín, defensora contra viento y marea e incapaz de criticar. Esto, en mi opinión, es lo que le ha pasado al Atlético de Madrid durante los 15 años que lleva Diego Pablo 'El Cholo' Simeone como entrenador rojiblanco. El abrumador éxito de sus primeras temporadas causó semejante impacto (y alegría) entre la prensa próxima al Atlético de Madrid que posteriormente, en gran parte, perdió la perspectiva.

El propio Simeone lo reconoció esta misma pretemporada"En todos estos años, en un momento el equipo creció más que el club, después el club igualó al equipo, después el club siguió creciendo y el equipo no". En los últimos años las caras nuevas son abundantes y la inversión en fichajes elevada, pero los resultados deportivos no acaban de llegar. Se clasifican para Champions cada temporada, sí, pero llevan desde 2021 sin tocar metal. Barcelona y Real Madrid suelen ser huesos demasiado duros, pero otros equipos les apartaron de títulos, por ejemplo, en Copa del Rey.

En este contexto, la gran mayoría de prensa deportiva que sigue al Atlético de Madrid ha caído, según mi punto de vista, en el conformismo y en la excusa. Antonio Ruiz (lo suyo roza el esperpento), Miguel Ángel Martín Talavera, Juan Gato, Manolo Lama (cuando habla en rojiblanco) son cholistas de la A a la Z, incapaces de formular una crítica al equipo o al entrenador y, lo que es peor, siendo defensores muy a menudo a contracorriente. 

¿Dónde situar el listón? 

El asunto en los debates alrededor del Atlético de Madrid suele ser el nivel de exigencia, tanto a nivel de resultados como de juego. ¿Es suficiente con clasificarse para Champions cada año? ¿Es asumible llevar varias temporadas con la Liga perdida demasiado pronto? ¿Puede el equipo con la inversión y jugadores de ahora jugar mejor al fútbol? ¿Es el Atlético un equipo defensivo?

Los opinadores de la órbita rojiblanca suelen estar bastante de acuerdo en sus respuestas a estas preguntas, pero hay uno, y muy famoso, que no. Ahora presenta un programa por las tardes en La 1 y a menudo se le acusa de aparecer en demasiados programas. Sí, me refiero a Gonzalo Miró

Reconocido colchonero, Gonzalo Miró no comulga con estas tesis, exige mucho al equipo, le acusa de echarse atrás cuando se pone 1-0, de no competir en algunos partidos, cuestiona los planteamientos de Simeone y cree que puede jugar mejor y obtener mejores resultados. Eso no implica necesariamente ganar títulos, pero sí estar mucho más cerca. A veces tiene un tono vinagre, queriendo ser gracioso sin hacer gracia, para mi gusto con un sarcasmo de muy mal gusto. Esto para mí le sobra. Pero hay muchas cosas en las que estoy de acuerdo.

Desencuentro con Juanma Castaño 

Tras el partido de Champions contra el Brujas donde el Atlético ganó 4-1 y se clasificó para octavos, Juanma Castaño le llamó a capítulo en 'El Partidazo' de Cope: "Entiendo que la gente se mosquee cuando en el minuto 4 ya se está criticando al equipo (...) en 4 minutos es imposible hacer un juicio de cómo ha salido el Atlético de Madrid al partido, hay que hacer análisis viendo el vaso medio lleno (...) el Atlético de Madrid ha solventado el partido con un 4-1 (...) hay motivos para decir cosas buenas del Atlético de Madrid".

Gonzalo Miró no se amilanó, pero sí reconoció algo: "Todo depende de las expectativas que cada uno tenga con el equipo, las mías probablemente sean demasiado altas, por eso soy tan exigente (...) El Atlético de Madrid tiene un plantillón espectacular (...) Yo en 4 minutos puedo ver si el equipo está apretando arriba con la defensa adelantada, si se ha metido en un bloque bajo atrás y le da el balón al rival (...) Yo creo que hoy hasta el 3-1 el Brujas ha jugado mejor partido. Yo siempre voy a tener el mismo conflicto con la gente que piensa o bien que la plantilla no es tan buena (...) o bien con la gente que cree que esperar atrás y salir a la contra está bien, y es verdad que hoy le ha salido bien (...) o yo que pienso que este equipo es mejor con balón, en campo contrario, apretando al rival en la salida".

Pese a que la argumentación no convenció al presentador, yo por ejemplo sí que pienso que en la primera parte el Atlético fue superado por el Brujas y que a la hora de hacer análisis hay que ir más allá del resultado. Si no, todo se reduciría a "ganó". En fútbol no siempre gana el que mejor juega. Pasa otra cosa con este Atlético: después de algunas exhibiciones, por ejemplo el 4-0 contra el Barcelona, muchos seguidores se preguntan: ¿por qué este equipo no puede jugar siempre así? O, por lo menos, ¿por qué este equipo no puede jugar más a menudo así? 

Conclusión personal 

En resumen, dentro de un ejército de soldados del 'Cholo' Simeone a menudo instalados en la excusa y la justificación para defender los malos resultados o el mal juego del equipo, aparece un comentarista, con sus errores y sus excesos, con un discurso que podrá gustar más o menos, pero que al menos resulta coherente, crítico y exigente. Personalmente, yo prefiero a este tipo de personas que a los que bailan al son de la mayoría y no son valientes para emitir una opinión o efectuar una crítica. ¿Vosotros qué pensáis? ¿Estáis con Gonzalo Miró o con Juanma Castaño y la opinión atlética mayoritaria?

 

sábado, 14 de febrero de 2026

¿El 'enganchón' de la temporada en la prensa deportiva?

El pasado fin de semana, en la previa de la Super Bowl que transmitió en directo la cadena SER (también la COPE), se produjo uno de esos momentos que recordaremos durante mucho tiempo quienes seguimos la prensa deportiva. José Antonio Ponseti, encargado de narrar el evento y que trabajó durante años para la SER en Miami, y Eduardo Iturralde González, exárbitro tendente a entrar en conflicto, protagonizaron un tremendo envite. 

Siempre he creído que existe algo de hipocresía con Iturralde: los que cuando arbitraba le atizaban sin piedad y le acusaban de querer ser siempre protagonista en el césped ahora le dan cobijo con un micrófono y un buen dinero.

Significativo precedente 

Como bien recordaron este lunes en La Libreta de Van Gaal, donde ofrecieron mucho contexto al respecto, el desencuentro parece venir de lejos. En septiembre de 2024, en 'El Larguero', Iturralde rescató el mal momento del campeón de snooker (modalidad de billar) Ronnie O'Sullivan y los demás se lo tomaron a broma. Ponseti le acusó de "estar intoxicando". Primera piedra en el camino.

Iturralde - Ponseti 

El rifirrafe empezó con una opinión de Iturralde sobre la actuación de Bad Bunny y los males de Estados Unidos. Hubo un gol que interrumpió la conversación y cuando la retomaron saltaron chispas entre ambos. El motivo: las armas. Me da la impresión de que había podido ser por cualquier otro tema. Pese a que Dani Garrido, presentador de 'Carrusel Deportivo', intentaba calmar las aguas con que eran "dos amigos", Ponseti replicó con dureza, Iturralde le interrumpió, la tensión creció a marchas forzadas y al final ambos perdieron los papeles. Rápidamente se hizo viral.

 

Disculpas poco convincentes

Al día siguiente ambos se disculparon "con la audiencia", no con el otro contendiente, tal y como ha recogido La Libreta de Van Gaal. No obstante, especialmente en el caso de Ponseti, me pareció una disculpa con la boca pequeña. Ponseti justificó su actuación e incluso llegó a insinuar que maniobraría contra Iturralde o para no coincidir en antena.


En resumen, ha sido un enganchón que se recordará durante mucho tiempo y no veo sencillo reconducir la relación entre ambos. Es más, me parece que el desencuentro ya venía de antes y no ha hecho más que explotar en directo de la peor manera. Difícil que se produzca otro rifirrafe que lo mejore durante la presente temporada. Así que, como respuesta a la pregunta que titula este post, muy problablemente sí.

Hipocresía con Laporta

El Barcelona está en campaña electoral. Sus socios acudirán a las urnas el próximo domingo 15 de marzo. Joan Laporta, actual presidente, par...