Semana negra en el Real Madrid. Derrota en la final de la Supercopa en un Clásico frente al Barcelona, al día siguiente destitución del entrenador Xabi Alonso y dos días después eliminación de Copa contra el Albacete, de 2ª división. Dos competiciones perdidas y un cese de técnico en 4 días.
Esta semana he consumido mucha información deportiva al respecto, desde panenkitas como Álvaro Benito o Miguel Quintana y 'Los Pizarritas' hasta plumas como Alfredo Relaño o Santiago Segurola, pasando por exdirigentes del Real Madrid como Jorge Valdano o entrenadores como Quique Sánchez Flores, entre otros. Creo que existe bastante consenso al respecto y fruto de todo ello me he formado mi opinión.
Cambio de entrenador
El Real Madrid venía de una última temporada con Ancelotti sin títulos donde uno de los grandes males del equipo había sido la falta de presión de los delanteros (esto lo ha repetido hasta la saciedad Álvaro Benito). Por lo tanto, se buscaba un entrenador que cambiara a un estilo de juego más ofensivo, más propositivo y que presionara más arriba. Al mismo tiempo, alguien que metiera en vereda a los jugadores.
Durante el Mundial de Clubs donde se estrenó Xabi Alonso y las primeras semanas de la nueva temporada el Real Madrid apretaba más arriba y era más seguro defensivamente. En cierto modo se percibía evolución y que el equipo iba asimilando las líneas maestras del libreto de Xabi Alonso. El Real Madrid ganó los 6 primeros partidos de Liga y el estreno en Champions, hasta que cayó 5-2 contra el Atlético en el Metropolitano a finales de septiembre. Eso supuso el primer bache, pero aún así durante octubre el equipo siguió ganando partidos (2 en Liga y 2 en Champions).
El desplante de Vinicius en el Clásico
Sin duda, el Clásico supuso un antes y un después en la etapa de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid. Pese a la victoria contra el Barcelona (paradójicamente), el desplante de Vinicius al ser sustituido a falta de 20 minutos hizo estallar la relación entre plantilla y cuerpo técnico. Seguramente salieron a la palestra todos los conflictos internos que ya habían ido surgiendo.
El club no intervino, Vinicius difundió un comunicado en el que pedía disculpas a todos salvo al entrenador, y Xabi Alonso zanjó la crisis en falso escudándose en sus disculpas "desde el corazón" en el vestuario. Al siguiente partido, contra el Valencia, de nuevo al campo. Victoria holgada en el marcador, derrota de Xabi Alonso al mostrar signos de debilidad.
El club, con Florentino Pérez a la cabeza, lejos de respaldar al entrenador, ratificarle hasta final de temporada y dotarle de autoridad en el vestuario, calló. Silencio administrativo negativo: posicionamiento encubierto hacia el lado de Vinicius. Probablemente el club ya no podía darle esa confianza porque ya no creía tanto en él y no podía asegurar su continuidad.
Involución
A partir de entonces, el equipo fue cuesta abajo y sin frenos. Firmó un noviembre muy pobre, donde perdió en Anfield ante el Liverpool, empató tres partidos seguidos de Liga fuera de casa (Rayo, Elche y Girona) y solo ganó en Champions en Grecia ante Olympiakos. El juego se resintió. El equipo dejó de hacer lo que había empezado a hacer. Dejó de presionar arriba, dejó de robar en campo contrario, sufría más en defensa y estaba enormemente espeso para generar ocasiones. El juego era totalmente indefinido y deslavazado. Courtois y Mbappé eran el único salvavidas.
Tras el Clásico, los blancos eran líderes con 5 puntos sobre el Barcelona, a finales de noviembre eran segundos 4 por detrás. El siguiente partido fue un oasis en el desierto: convincente victoria 0-3 ante el Athletic en San Mamés en el que para muchos fue el mejor encuentro de la era Xabi Alonso. No obstante, al siguiente domingo el temporal azotó de verdad. El Celta ganó 0-2 en el Bernabéu en un partido donde al Real Madrid le faltó actitud y cuando quiso, 0-1 y con diez, ya no pudo. Desde ese momento Xabi Alonso ha estado en la picota jugándose su continuidad en cada partido.
El club, y en esto jugó su papel la prensa, se dedicó a filtrar a periodistas afines sus dudas sobre el futuro del entrenador. En el discurso de Navidad ni siquiera le mencionó (esto lo recordó Jorge Valdano). Xabi Alonso no tenía el favor de la plantilla, no podía ejecutar su plan de juego que exigía presionar arriba, así que, según mi punto de vista, fue tirando 'partido a partido' sin enfadar a sus estrellas. Perdió contra el Manchester City de Guardiola 1-2 en el Bernabéu de una forma más digna de la que muchos esperaban. Siguió ganando partidos sin brillantez, tres de Liga y el de Copa en Talavera sufriendo, hasta que llegó la Supercopa de Arabia Saudí, donde muchas voces aseguraban que se la jugaba. Vaya si se la jugó.
Supercopa, Clásico y destitución
La Supercopa del Real Madrid se saldó con victoria ramplona contra el Atlético en semifinales y derrota en la final contra el Barcelona en un partido muy digno, que Xabi Alonso planteó de manera conservadora (desde la inferioridad), pero en la que plantó cara hasta el último minuto a un equipo muy superior sobre el papel en las últimas semanas. De esa noche llamó la atención el vídeo donde Mbappé, según los medios su principal apoyo en el vestuario, desobedeció a su entrenador a la hora de hacer pasillo al campeón.
A la tarde siguiente el Real Madrid hizo pública en un comunicado la destitución de Xabi Alonso. Según Siro López, la gota que colmó el vaso fue la negativa del tolosarra a incorporar como preparador físico a Antonio Pintus, relegado tras haber traído el técnico a su preparador físico de confianza. Cuerda rota. Terremoto en el Real Madrid. El club destituía a su entrenador cuando antes del Clásico había encadenado 5 victorias consecutivas, estaba a 4 puntos del Barcelona en Liga y dentro del top 8 en Champions. Situación nada dramática. Sin embargo, la situación interna sí era insostenible.
Se ha hablado mucho de la falta de calidad del equipo tras las salidas de Kroos y Modric, de la ausencia de centrocampistas creativos, del no fichaje de Zubimendi y sí de Mastantuono por 63 millones en una posición ya cubierta (cuyo rendimiento está siendo decepcionante), de las recurrentes lesiones en defensa... Siendo verdad todo eso, me parece que los problemas en el equipo esta temporada no surgen principalmente de ahí, sino de cuestiones internas.
La teoría del sándwich
Los problemas parten de una plantilla que ha ganado la Champions hace año y medio y se cree mejor de lo que es, escatimando esfuerzos a la hora de presionar, creyendo que va a ganar muchos partidos fácilmente, poniendo pegas a jugar en ciertas posiciones (véase Valverde en el lateral derecho), unos egos desmesurados muy difíciles de manejar (como Vinicius), y un presidente que se posiciona a favor de los jugadores y abandona a su suerte al entrenador.
Sin apoyo del club, el entrenador está muerto ante su plantilla. Como explicó Marcelino en una entrevista en 'El Larguero', es la teoría del sándwich. Si el club fuera un sándwich, los jugadores el pan de abajo, el presidente el de arriba y el entrenador lo que hay dentro, si los dos panes aprietan lo de dentro se deshace. Otros lo llaman la pinza. Cualquier denominación es válida, lo trascendente es la idea. En esto he notado bastante consenso en la prensa deportiva.
Quique Sánchez Flores, entrenador y exjugador del Real Madrid, estuvo el jueves en 'El Partidazo' y la charla resultó deliciosa. Dejó tres perlas: "un equipo no puede defender con 8 o 9 jugadores"; "si Xabi Alonso lo trabaja y el equipo no lo lleva a cabo durante el partido, el problema ya no lo tiene Xabi Alonso"; "este mensaje (el de Xabi Alonso) me parece que no lo han querido entender (los jugadores)". Rotundo y muy aclaratorio. El público del Bernabéu también lo entendió así y ha silbado a los jugadores en los últimos partidos en casa. Las encuestas en los medios también culpan mayoritariamente a la plantilla.
Evidentemente, también hay cuestiones que poner en el debe de Xabi Alonso. Fue blando en dejar sin castigo a Vinicius tras el Clásico, renunció a su idea cuando perdió el favor de los jugadores y se mostró de manera recurrente apocado, frío y falto de personalidad en las ruedas de prensa, encerrado entre la espada y la pared.
Fuego cruzado
Tras la destitución, han salido a la luz algunos trapos sucios desde dentro del vestuario. Bruno Alemany contó en la cadena SER que 7 jugadores habían acudido a altas instancias del club a quejarse de los métodos del cuerpo técnico. Mario Cortegana publicó en 'The Athletic' que Vinicius, Valverde y Bellingham no habían creído en Xabi Alonso como entrenador y el inglés salió a desmentirlo con dureza: "Qué montón de mierda". Cada uno que crea a quien quiera.
Por la otra parte, 'Marca' desveló que Xabi Alonso estalló en un entrenamiento: "¡No sabía que venía a entrenar a una guardería!", les afeó a principios de noviembre. 'Los Pizarritas' también desvelaron que desde el entorno del técnico vasco consideran que esa plantilla es "inentrenable". Ha trascendido también que se quejaban de vídeos sobre los rivales de 1 minuto de duración.
Florentino Pérez y el club
Alfredo Relaño, exdirector de 'As', se mostró muy crítico con el presidente. 'Los Pizarritas', en un vídeo muy explicativo de 40 minutos, lo acusaban de no haberse creído su propia apuesta. Siro López, que la temporada pasada atizaba sin piedad a Ancelotti para defender al club, ha virado el timón. "Somos el hazmerreír", espetó, aún a riesgo, según él mismo, de perder su trabajo como narrador de baloncesto en Real Madrid TV.
En mi opinión, ha vuelto a brotar la cara de Florentino Pérez más descreída con los entrenadores. También la más protectora con los jugadores, aquella que le llevó a dimitir de la presidencia del club hace 20 años. Confesó haberles maleducado. ¿No estará cayendo en los mismos males?
Últimamente el Real Madrid se ha implicado en mil batallas y casi siempre está saliendo perdedor. La Superliga, contra la UEFA, contra Tebas y La Liga, contra la RFEF por los arbitrajes, contra el Barcelona por el caso Negreira... Parece que considera que sus males son culpa de otros y no, son exclusivamente culpa suya.
Arbeloa y el futuro
Álvaro Arbeloa, hasta entonces entrenador del filial, ha tomado las riendas del primer equipo y se ha estrenado con la eliminación de Copa frente al Albacete por 3-2. Una debacle, como tituló 'Marca', con la mayoría de estrellas fuera de la convocatoria. El peor partido del equipo esta temporada, peor que cualquiera de Xabi Alonso. Ayer ganó 2-0 al Levante en un Bernabéu que silbó especialmente a Vinicius y Bellingham donde algún sector minoritario pidió la dimisión de Florentino Pérez.
No hay motivos para ser muy optimistas con Arbeloa. Si los jugadores han despreciado de esa manera a Xabi Alonso, campeón del mundo y de Europa con la selección y de Europa de clubs y que venía de ganar la Bundesliga con el Bayer Leverkusen al todopoderoso Bayern, ¿qué consideración tendrán de Arbeloa, cuyo currículum es netamente inferior? ¿Qué ocurrirá cuando tenga que tomar decisiones que afecten a los pesos pesados de la plantilla?
Cuando el Real Madrid campeón de Europa fichó a Mbappé parecía que iba a ganar todo en los años siguientes. La realidad dice que año y medio después vive una de las peores crisis de los últimos tiempos.
Reflexiones finales
Quiero acabar con un par de reflexiones. Muchas veces me muestro crítico ante la prensa deportiva. Me parece que en esta ocasión he escuchado y leído muchas noticias y opiniones realmente útiles de periodistas con conocimiento. Hay otros que ya sabemos de qué cuerda van. Seguramente se habrán dado noticias ciertas y falsas, pero en general lo consumido me ha servido para formarme una opinión, que a fin de cuentas es de lo que se trata.
Por último, quiero expresar que no pretendo sentar cátedra. Lo que he expuesto no es ni mucho menos una verdad absoluta, es una opinión personal sometida a discusión y debate, por supuesto. Por eso agradecería que dejarais vuestras opiniones en los comentarios.