sábado, 28 de febrero de 2026

Gonzalo Miró, el verso libre atlético

El crecimiento de un equipo a menudo implica el crecimiento de una prensa afín, defensora contra viento y marea e incapaz de criticar. Esto, en mi opinión, es lo que le ha pasado al Atlético de Madrid durante los 15 años que lleva Diego Pablo 'El Cholo' Simeone como entrenador rojiblanco. El abrumador éxito de sus primeras temporadas causó semejante impacto (y alegría) entre la prensa próxima al Atlético de Madrid que posteriormente, en gran parte, perdió la perspectiva.

El propio Simeone lo reconoció esta misma pretemporada"En todos estos años, en un momento el equipo creció más que el club, después el club igualó al equipo, después el club siguió creciendo y el equipo no". En los últimos años las caras nuevas son abundantes y la inversión en fichajes elevada, pero los resultados deportivos no acaban de llegar. Se clasifican para Champions cada temporada, sí, pero llevan desde 2021 sin tocar metal. Barcelona y Real Madrid suelen ser huesos demasiado duros, pero otros equipos les apartaron de títulos, por ejemplo, en Copa del Rey.

En este contexto, la gran mayoría de prensa deportiva que sigue al Atlético de Madrid ha caído, según mi punto de vista, en el conformismo y en la excusa. Antonio Ruiz (lo suyo roza el esperpento), Miguel Ángel Martín Talavera, Juan Gato, Manolo Lama (cuando habla en rojiblanco) son cholistas de la A a la Z, incapaces de formular una crítica al equipo o al entrenador y, lo que es peor, siendo defensores muy a menudo a contracorriente. 

¿Dónde situar el listón? 

El asunto en los debates alrededor del Atlético de Madrid suele ser el nivel de exigencia, tanto a nivel de resultados como de juego. ¿Es suficiente con clasificarse para Champions cada año? ¿Es asumible llevar varias temporadas con la Liga perdida demasiado pronto? ¿Puede el equipo con la inversión y jugadores de ahora jugar mejor al fútbol? ¿Es el Atlético un equipo defensivo?

Los opinadores de la órbita rojiblanca suelen estar bastante de acuerdo en sus respuestas a estas preguntas, pero hay uno, y muy famoso, que no. Ahora presenta un programa por las tardes en La 1 y a menudo se le acusa de aparecer en demasiados programas. Sí, me refiero a Gonzalo Miró

Reconocido colchonero, Gonzalo Miró no comulga con estas tesis, exige mucho al equipo, le acusa de echarse atrás cuando se pone 1-0, de no competir en algunos partidos, cuestiona los planteamientos de Simeone y cree que puede jugar mejor y obtener mejores resultados. Eso no implica necesariamente ganar títulos, pero sí estar mucho más cerca. A veces tiene un tono vinagre, queriendo ser gracioso sin hacer gracia, para mi gusto con un sarcasmo de muy mal gusto. Esto para mí le sobra. Pero hay muchas cosas en las que estoy de acuerdo.

Desencuentro con Juanma Castaño 

Tras el partido de Champions contra el Brujas donde el Atlético ganó 4-1 y se clasificó para octavos, Juanma Castaño le llamó a capítulo en 'El Partidazo' de Cope: "Entiendo que la gente se mosquee cuando en el minuto 4 ya se está criticando al equipo (...) en 4 minutos es imposible hacer un juicio de cómo ha salido el Atlético de Madrid al partido, hay que hacer análisis viendo el vaso medio lleno (...) el Atlético de Madrid ha solventado el partido con un 4-1 (...) hay motivos para decir cosas buenas del Atlético de Madrid".

Gonzalo Miró no se amilanó, pero sí reconoció algo: "Todo depende de las expectativas que cada uno tenga con el equipo, las mías probablemente sean demasiado altas, por eso soy tan exigente (...) El Atlético de Madrid tiene un plantillón espectacular (...) Yo en 4 minutos puedo ver si el equipo está apretando arriba con la defensa adelantada, si se ha metido en un bloque bajo atrás y le da el balón al rival (...) Yo creo que hoy hasta el 3-1 el Brujas ha jugado mejor partido. Yo siempre voy a tener el mismo conflicto con la gente que piensa o bien que la plantilla no es tan buena (...) o bien con la gente que cree que esperar atrás y salir a la contra está bien, y es verdad que hoy le ha salido bien (...) o yo que pienso que este equipo es mejor con balón, en campo contrario, apretando al rival en la salida".

Pese a que la argumentación no convenció al presentador, yo por ejemplo sí que pienso que en la primera parte el Atlético fue superado por el Brujas y que a la hora de hacer análisis hay que ir más allá del resultado. Si no, todo se reduciría a "ganó". En fútbol no siempre gana el que mejor juega. Pasa otra cosa con este Atlético: después de algunas exhibiciones, por ejemplo el 4-0 contra el Barcelona, muchos seguidores se preguntan: ¿por qué este equipo no puede jugar siempre así? O, por lo menos, ¿por qué este equipo no puede jugar más a menudo así? 

Conclusión personal 

En resumen, dentro de un ejército de soldados del 'Cholo' Simeone a menudo instalados en la excusa y la justificación para defender los malos resultados o el mal juego del equipo, aparece un comentarista, con sus errores y sus excesos, con un discurso que podrá gustar más o menos, pero que al menos resulta coherente, crítico y exigente. Personalmente, yo prefiero a este tipo de personas que a los que bailan al son de la mayoría y no son valientes para emitir una opinión o efectuar una crítica. ¿Vosotros qué pensáis? ¿Estáis con Gonzalo Miró o con Juanma Castaño y la opinión atlética mayoritaria?

 

sábado, 14 de febrero de 2026

¿El 'enganchón' de la temporada en la prensa deportiva?

El pasado fin de semana, en la previa de la Super Bowl que transmitió en directo la cadena SER (también la COPE), se produjo uno de esos momentos que recordaremos durante mucho tiempo quienes seguimos la prensa deportiva. José Antonio Ponseti, encargado de narrar el evento y que trabajó durante años para la SER en Miami, y Eduardo Iturralde González, exárbitro tendente a entrar en conflicto, protagonizaron un tremendo envite. 

Siempre he creído que existe algo de hipocresía con Iturralde: los que cuando arbitraba le atizaban sin piedad y le acusaban de querer ser siempre protagonista en el césped ahora le dan cobijo con un micrófono y un buen dinero.

Significativo precedente 

Como bien recordaron este lunes en La Libreta de Van Gaal, donde ofrecieron mucho contexto al respecto, el desencuentro parece venir de lejos. En septiembre de 2024, en 'El Larguero', Iturralde rescató el mal momento del campeón de snooker (modalidad de billar) Ronnie O'Sullivan y los demás se lo tomaron a broma. Ponseti le acusó de "estar intoxicando". Primera piedra en el camino.

Iturralde - Ponseti 

El rifirrafe empezó con una opinión de Iturralde sobre la actuación de Bad Bunny y los males de Estados Unidos. Hubo un gol que interrumpió la conversación y cuando la retomaron saltaron chispas entre ambos. El motivo: las armas. Me da la impresión de que había podido ser por cualquier otro tema. Pese a que Dani Garrido, presentador de 'Carrusel Deportivo', intentaba calmar las aguas con que eran "dos amigos", Ponseti replicó con dureza, Iturralde le interrumpió, la tensión creció a marchas forzadas y al final ambos perdieron los papeles. Rápidamente se hizo viral.

 

Disculpas poco convincentes

Al día siguiente ambos se disculparon "con la audiencia", no con el otro contendiente, tal y como ha recogido La Libreta de Van Gaal. No obstante, especialmente en el caso de Ponseti, me pareció una disculpa con la boca pequeña. Ponseti justificó su actuación e incluso llegó a insinuar que maniobraría contra Iturralde o para no coincidir en antena.


En resumen, ha sido un enganchón que se recordará durante mucho tiempo y no veo sencillo reconducir la relación entre ambos. Es más, me parece que el desencuentro ya venía de antes y no ha hecho más que explotar en directo de la peor manera. Difícil que se produzca otro rifirrafe que lo mejore durante la presente temporada. Así que, como respuesta a la pregunta que titula este post, muy problablemente sí.

sábado, 7 de febrero de 2026

Mi aprobado en promoción interna de Seguridad Social

Ya es oficial: he aprobado la promoción interna de Seguridad Social a C1. El lunes 2 de febrero mi nombre salió en el BOE. Lo malo es que mis cálculos estaban equivocados, no estoy el 74, sino el 106 (sobre 188). Much@s aspirantes con mejor puntuación en el concurso me han adelantado. La puntuación máxima del examen es de 100 puntos (tengo 77,32), y del concurso 80. De esos 80 por antigüedad se pueden obtener 48, y yo, con mis cinco años computados hasta fecha de convocatoria (me contaron mis interinidades en la Xunta), solo he sumado 7,5 y 33,5 en el total del concurso. Gracias a que en el apartado de cursos he podido sumar todos los puntos.

Así que, contrariamente a lo que pensaba, los puntos del examen y del concurso se suman sin más. Yo tengo 110,82 sobre 180. Como las plazas de destino se acumulan a las de libre, donde hay 1.150 sin el cupo de discapacidad, y los de promoción interna elegimos primero, espero que salgan muchas plazas en Galicia y que pueda quedarme cerca. He estado viendo el anterior proceso, hubo 73 plazas en Galicia (entre menos de 500) y llegaron casi hasta el final de la lista, así que soy moderadamente optimista.

¿Fraude en libre? 

Por cierto, aprovecho para comentar brevemente el lío con el proceso de libre. La oposición está siendo investigada por un posible fraude debido a las notas anormalmente altas en el examen de A Coruña, donde yo lo hice. 25 de las mejores 50 notas de España se obtuvieron allí. El Ministerio de Seguridad Social lo denunció y lo está investigando la Fiscalía. Tiene pinta de que eso irá para largo y hará que el proceso selectivo se demore, pero a mí no debería afectarme.

Ya he avisado en el trabajo que probablemente me iré en unos meses. Han abierto plazo de 20 días hábiles (1 mes) para aportar una declaración jurada, luego entiendo que solo quedaría ofertar los destinos, que podamos elegir y que nos nombren. Tengo ganas de mudarme del invierno frío y lúgubre de Lugo, y también de dejar un trabajo enormemente farragoso. No quiero acabar el post sin dar mucho ánimo a los que estáis estudiando y también a los que estáis esperando vuestros respectivos concursos.

Gonzalo Miró, el verso libre atlético

El crecimiento de un equipo a menudo implica el crecimiento de una prensa afín, defensora contra viento y marea e incapaz de criticar. Esto,...