Final de temporada convulso en el Real Madrid. El club blanco cierra su segunda temporada sin títulos con una sucesión de acontecimientos negativos en lo extradeportivo. Durante diez días hemos asistido a una pelea entre dos jugadores de la plantilla, saldada con una multa de medio millón de euros por cabeza (y uno de ellos con visita al hospital), derrota en el Clásico con adiós a LaLiga y alirón culé, rueda de prensa de Florentino Pérez y ataque de la máxima estrella del equipo, Mbappé, a su agonizante entrenador Arbeloa. Lo que había pasado ayer quedaba en un segundo plano porque hoy había vuelto a haber gresca. Al Real Madrid suele costarle la digestión de las derrotas.
Todo ello es muy trascendente y habla a los problemas que han sacudido al equipo durante toda la temporada, especialmente graves los ocurridos dentro del vestuario. Pero quiero detenerme hoy en la inusual rueda de prensa de Florentino Pérez un martes por la tarde y habiendo sido convocada con solo dos horas de antelación. Últimamente el presidente muy raramente suele comparecer ante los medios de comunicación.
Cambio de imagen de Florentino Pérez
Florentino Pérez acostumbra a dar una imagen institucional, comedida, educada, por más que en los últimos tiempos haya endurecido su discurso con el caso Negreira. Todo eso saltó por los aires. Muchos le pedían dar explicaciones ante un momento de dificultad, pero, sinceramente, para lo que hizo más le hubiera valido quedarse callado. Su discurso fue absolutamente desdibujado, inconexo, por momentos patético y surrealista, faltón, machista en un par de comentarios hacia las mujeres...
Elecciones en el Real Madrid
Lo primero que hizo fue convocar elecciones y anunciar que se volvería a presentar, sobre el papel invitando a otros candidatos a presentarse en lo que en realidad era un dardo envenenado. Las malas lenguas (Santi Cañizares, por ejemplo) apuntan a que de esta manera, por sorpresa y sin apenas tiempo, dificultaba la preparación de una candidatura, de un proyecto y la obtención de un multimillonario aval. En ello está estos días Enrique Riquelme, que anunció que se presentaría, detrás de quien Florentino Pérez ve la mano de su adversario en el mundo de los negocios, el presidente de la energética Iberdrola. Pero, ¿por qué elecciones ahora? El actual presidente tenía mandato hasta 2029, y no tenía ninguna necesidad de reafirmarlo.
Críticas a la prensa deportiva
Según él mismo, y aquí vertebró buena parte de su discurso, para darle el poder a los socios ante una confabulación de la prensa deportiva contra el Real Madrid y contra él. El presidente incluyó a los periodistas en el mismo saco que ultras y reventas e incluso citó a varios: los dos presentadores de los programas deportivos nocturnos más escuchados, Manu Carreño y Juanma Castaño, Alfredo Relaño (histórico exdirector de 'As', ahora en colaborador 'Marca' y 'COPE') y Santi Segurola, antes en 'El País' y 'Marca' y ahora columnista de 'As' y tertuliano de 'Onda Cero'. Esta es su respuesta.
Pero su mayor cruzada, que repitió hasta la saciedad e incluso se encaró con el reportero Rubén Cañizares, fue con ABC, porque antes de comparecer le habían mandado una noticia según él falsa que hacía referencia a su agotamiento en la presidencia. "Me voy a dar de baja", afirmó en varias ocasiones, pese a llevar suscrito desde los tiempos y por herencia de su padre. Pero Florentino olvida algo: si gana las elecciones o finalmente ni siquiera hay otro candidato y el equipo sigue sin ganar, las críticas y el contubernio que denuncia no va a parar. Entonces, en mi opinión lo importante no es revalidar el mandato, es ganar sobre el césped.
'Caso Negreira', la pelea, los silbidos y el pasado
En algunas escenas de la rueda de prensa de más de una hora el presidente parecía estar de sobremesa o incluso en la barra de un bar. Se refirió al 'caso Negreira' y denunció que le habían robado siete Ligas y este año había perdido 18 puntos por el arbitraje (¿what?), lo que ya ha sido denunciado por el nuevo sindicato arbitral ante la comisión Antiviolencia. Mientras tuvo a su lado al Barcelona para impulsar la Superliga tenía cerrado el pico, habría que decirle. Aseguró que las peleas entre jugadores ocurren no ya todos los años, sino todos los días. Qué raro, porque es la mayor multa que un club impone desde siempre en el mundo del fútbol a sus jugadores.
Me llamó la atención una respuesta que no ha trascendido demasiado al ser cuestionado sobre si hacía alguna autocrítica por los últimos dos años. Debió de entenderla mal e incluso criticó a sus aficionados por silbar a los jugadores (punto 15). Me pongo en la piel de un aficionado blanco y pensaría: "No solo no asume ningún error, sino que encima parece que me echa la culpa". Su defensa era todo lo que había hecho por el Real Madrid, incluso recordando que cuando llegó se había dejado de pagar a jugadores como Illgner. Nadie discute lo que ha hecho antes por el Real Madrid, se le cuestiona por lo que está haciendo ahora.
Sin respuestas sobre los dos años sin títulos
Sobre el mal rendimiento deportivo del equipo, su única respuesta era que hace dos años se ha ganado la Liga y la Champions. Sí, pero es que en los dos últimos años se ha despeñado y eso, muchas veces sin ni siquiera competir hasta el final de los títulos, creo que es algo que no se puede permitir un club de la magnitud y la exigencia que siempre pregonizan los blancos. Se negó a responder a más asuntos del tema deportivo: ni la salida de Xabi Alonso, ni la renovación de Vinicius, ni el entrenador, ni la política de fichajes... No venía a eso, sino a buscar enemigos externos y culparles de todos los males. Porque el presidente no contestaba a las preguntas, se salía por peteneras y regresaba a su línea argumental.
Visita a su defensor Pedrerol
Al día siguiente Florentino concedió una entrevista al periodista menos crítico con su discurso y más próximo a su pensamiento: Josep Pedrerol. Vino a decir más o menos lo mismo pero en un tono menos combativo. Algunos periodistas (Heri Frade en 'COPE') sostienen que es un discurso habitual off the record, en sobremesas o encuentros con periodistas, pero que nunca lo había llevado a la esfera pública. Salió a relucir el Florentino más forofo y 'hooligan'. Según los medios de comunicación, si continúa como presidente José Mourinho será el elegido para el banquillo. Coherente con su discurso anti-prensa y anti-topos, gasolina para el fuego que azota al Real Madrid desde dentro.
¿Tiene razón Florentino en sus críticas?
Aquí el meollo de la cuestión está en si tiene o no fundamento su queja hacia la prensa deportiva, que incluso le hace partícipe de una confabulación y le acusa del mal rendimiento deportivo del equipo. Un club como el Real Madrid genera multitud de informaciones, a buen seguro que muchas son mentiras, bulos, medias verdades, intuiciones... Esto ocurre en el periodismo y a menudo denunciamos aquí las recurrentes malas praxis. Pero de ahí a decir que hay una campaña entre los medios de comunicación contra el Real Madrid y su presidente y que quieren que le vaya mal me parece que hay un mundo. Él habla de campaña desde la prensa, pero también él exigió y consiguió el despido de un director de 'Marca', Óscar Campillo, según reveló en 2022 el ex director de 'El Mundo' David Jiménez.
El equipo lleva dos años sin ganar y existe una crítica sólida hacia todos los estamentos del club porque hay muchas cosas (a todos los niveles) que no se están haciendo bien, pero una crítica fruto de la exigencia y de la magnitud del club. No me parece que sea excesiva o desmesurada. Sinceramente, creo que semejante confabulación solo está en la mente de Florentino Pérez y en su incapacidad para asumir las críticas. En su momento elevó la exigencia del club con sus decisiones, ahora que vienen mal dadas, si el listón se sigue manteniendo alto la crítica es inevitable. Tendría que saber asumirla y tomar decisiones para mejorar la inquietante deriva del equipo, no solo echar la culpa a agentes externos.
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