jueves, 8 de junio de 2023

Repetición de preguntas: Anki

Estudiar oposiciones requiere interiorizar mucha cantidad de información. La tarea entraña su dificultad e implica mucho esfuerzo de l@s aspirantes. Pero hay métodos que pueden ayudarnos. A menudo se basan en la repetición para retener lo estudiado. Uno de ellos ya lo hemos visto: las grabaciones de audio. Hoy explicaremos a grandes rasgos otro un poco más complejo. Su fundamento, además de la repetición, es el tipo de preguntas que nos encontraremos en el examen: tipo test. Entonces, podríamos crear preguntas tipo test de cada materia que vamos estudiando y utilizarlas para repasar periódicamente. En esto se basa el programa informático del que hablaremos hoy: Anki.

Anki es una aplicación de software libre pensada para retener gran cantidad de información a través de preguntas y respuestas. No es mágica, pero puede ser útil. Como las grabaciones de audio, también se basa en el recuerdo activo, huyendo de los obsoletos métodos de estudio pasivo. Aunque tiene infinidad de funciones, un uso básico es relativamente sencillo.

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Mazos y tarjetas

Los grupos de preguntas, por ejemplo para agrupar temas, se llaman mazos. Cada pregunta, con anverso y reverso, es una tarjeta. Hay varios tipos de tarjeta, pero la que yo más solía emplear, es la básica tecleando la respuesta. Es decir, en el anverso escribiría la pregunta y todas las opciones de respuesta, y en el reverso simplemente habría que contestar a), b), c) o d). Según el número de veces contestada, la tarjeta está en modo "nueva", "aprendiendo" o "repasar". En función de eso y de la opción que marquemos cuando respondamos, el programa aplica un intervalo más corto o más largo para volver a revisar la tarjeta. Esto es muy útil porque nos permite repasar más a menudo aquellas tarjetas que nos cueste más retener.

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Mazos compartidos y autogenerados

Los mazos en Anki se pueden descargar de Internet o se pueden crear. Si es algo que mucha gente estudie quizá pueda servir descargarlo, si es un contenido más específico hay que crear los mazos a medida que se estudien los temas. Esto evidentemente da más trabajo, pero también hay que tener en cuenta que simplemente generar los mazos puede servir para ir recordando algunos detalles.

Cuando abrimos Anki aparece la pantalla de los mazos (Imagen 1). Para crear simplemente deberemos pulsar "Crear mazo" en la parte inferior. Al lado figura el botón "Descargar mazo compartido". Para hacer una tarjeta dentro de un mazo hay que clicar arriba en "Añadir" y el menú desplegable elegir el mazo al que pertenecería la tarjeta (Imagen 2). Una vez generados los mazos, para responder las preguntas hay que acceder a cada mazo y pulsar "Comenzar a estudiar" (Imagen 3). Ya veis que no tiene demasiada complicación. En todo caso, si os interesa podéis ampliar información su manual.

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Experiencia personal

Descubrí Anki tarde, ya en 2021, y lo utilicé para el examen de informática de Xunta. Tuve que generar mis propios mazos, y entraba todos los días para contestar las tarjetas pendientes. Resulta útil para repasar porque además permite configurar en cierto modo el intervalo de repetición en función de lo que te cueste retener esa tarjeta. Aunque yo no lo hacía, también se puede instalar, por ejemplo, en el móvil para poder responder preguntas en los ratos muertos. Sin ser maravillosa, porque sigue requiriendo un notable esfuerzo de l@s alumn@s, sí puede resultar útil para facilitar el repaso y el recuerdo y hacer el estudio más eficiente. 

¿Habéis probado Anki? ¿Habéis descubierto alguna utilidad llamativa? ¿Qué os parece?

lunes, 5 de junio de 2023

Pedrerol y la chiringuitización de la prensa deportiva

Josep Pedrerol me parece de los periodistas deportivos más tóxicos para el sector. Encarna un tipo de prensa deportiva que tiene su público pero que personalmente aborrezco. El peligro es que en ciertos aspectos la ha extendido a otros programas y formatos. Pedrerol era el tercer integrante de la mesa de El Día Después al lado de Michael Robinson y Maldini, nada hacía presagiar su declive (en mi opinión) hacia lo que hoy representa.

Pedrerol ha pasado por varias cadenas de televisión muy de derechas (empezó con Punto Pelota en Intereconomía) hasta instalarse en Atresmedia, donde actualmente conduce 'Jugones', el espacio de deportes del mediodía, y 'El Chiringuito' en Mega a partir de las 12 de la noche. Su estilo se basa en dotar a sus programas de una tensión desmesurada y buscar cualquier atisbo de polémica para sacarle punta hasta la saciedad.

A veces veo 'Jugones', y el tono de las informaciones parece de telenovela. En mi opinión el deporte debe de ser tratado en un tono ameno, desenfadado, divertido. A nadie nos va la vida en eso, no se muere nadie, pero Pedrerol hace de cualquier cosa un drama. Por no hablar de la cortinilla de "Exclusiva" en plan trascendente para contar algo que muy probablemente después no se cumplirá.

'El Chiringuito'

No suelo ver 'El Chiringuito' ni sus programas previos similares, pero sí me llegan extractos suficientes como para hacerme una idea. Convierte al deporte en un show. Sin argumentos razonables, todo opiniones marcadas por los colores de los peores pseudoperiodistas forofos de este país (Tomás Roncero, Alfredo Duro, Juanma Rodríguez, José Luis Sánchez, Quim Doménech, Lobo Carrasco, Jota Jordi...). Solamente hay lugar para las opiniones contundentes y las broncas, no para los matices y los debates que aporten al espectador. Predomina el histrionismo, a menudo cualquiera suelta una salvajada y hay alguna actuación tan intrascendente como fuera de lugar.

Lo preocupante es que, sin llegar a ese extremo, las tertulias donde se discute mucho y se aporta poco, generalmente protagonizadas por periodistas afines a Real Madrid, Barcelona y a veces algún otro club, que mayoritariamente opinan de acuerdo con lo que dictan sus colores, se han extendido en televisión y radio. Formatos baratos, poca información, mucha opinión superficial, cero aportación al receptor. Legado de Pedrerol.

Noticias que no se cumplen, filias y fobias

Las salidas de tono de Josep Pedrerol en los últimos tiempos son abundantes. Desde anunciar el fichaje de Mbappé por el Real Madrid en 2021 y 2022 con su célebre "tic tac" (no llegó a producirse), incumplir su promesa de marcharse si Messi y Sergio Ramos se iban de la Liga Española (cosa que ocurrió ese verano), multitud de editoriales tan incoherentes como insufribles, y sus opiniones siempre ligadas a sus filias y fobias. 

Próximo a Florentino Pérez, aplaudía el discurso de Mourinho, atizaba a quien en un momento dado se opusiera al mandatario blanco (incluso a Zidane), y sus palos a Luis Enrique, Del Bosque o Guardiola se convirtieron en algo recurrente. Recuerdo especialmente un editorial contra el entrenador del Manchester City con motivo de un duelo frente al Barcelona en 2016. El mantra por aquel entonces era que el técnico, desde que no estaba en el Barça, no ganaba a los equipos grandes en Champions. En aquel partido el City ganó, pero Pedrerol le puso un 'pero': ganó al contraataque. El editorial no tiene desperdicio. El caso era atizar a Guardiola.

Aunque a menudo presuma de incómodo, las opiniones de Pedrerol fundamentalmente se basan en defender a sus filias y atizar a sus fobias. Cualquier precepto sirve. Su estilo de entender el periodismo deja un legado penoso en la prensa deportiva y el peligro de que se extienda aún más es realmente desalentador. El "tic tac" debería ser para ver cuándo de verdad dimite.

viernes, 2 de junio de 2023

El trabajo en el Estado y en la Xunta

Cuando preparas oposiciones te atrae la estabilidad de un trabajo de por vida y quizá no das tanta importancia a las tareas que tocará efectuar cuando apruebes o, en su defecto, cuando seas interino. Al menos esto ocurre bastante en las oposiciones a administrativo o a auxiliar, donde las funciones, para qué vamos a engañarnos, no tienen mucha enjundia. 

No obstante, fruto de mi experiencia como interino en la Xunta y en el Estado y ahora como funcionario de carrera en Girona sí he apreciado ciertas diferencias entre el trabajo de auxiliar administrativo entre una administración y otra que pueden resultar de interés para opositor@s. Todo esto con todas las reservas del mundo y sin ánimo de generalizar, porque obviamente  puede haber multitud de puestos que no respondan a estos patrones, también dependiendo del organismo. 

Recuerdo en este punto que en la Xunta he trabajado en tres institutos de educación y en un edificio administrativo ("Xefatura Territorial" es el nombre oficial), mientras que en el Estado he prestado servicios en el Instituto de Salud Carlos III y ahora en la Subdelegación del Gobierno, siempre como auxiliar. 

Xunta: mayor autonomía y trámites con atención al público

Mi primera conclusión es que en la Xunta tenía más autonomía para gestionar asuntos, participaba en tareas más complicadas y con mayor cuota de responsabilidad (tampoco mucha) y tenía mucha más atención al público. En resumen, eran trabajos más estresantes pero también más entretenidos y dinámicos. Gratificantes incluso, porque veías que tu trabajo con algunas gestiones servía para ayudar a la gente. 

Para que os hagáis una idea, en los institutos donde trabajé estaba yo solo de administrativo y tenía que atender al público en ventanilla y las llamadas de teléfono. Era una exposición constante. El problema de esto era la dificultad para concentrarse y llevar a cabo tareas teniendo tantas interrupciones. En otra ocasión hablaré del trabajo concreto de administrativo en los institutos de educación.

En Vigo atendía al público presencialmente para gestionar un trámite en el momento, con las dudas que ello puede suscitar. Eso, cuando eres interino y acabas de llegar, da un poco de vértigo. Pero, si todo estaba bien, veías la cara de satisfacción en l@s ciudadan@s que se iban con el trámite hecho y la mayoría de veces el trato era muy cordial. Eso ayuda a curtirte y a manejarte mejor en los trabajos.

Estado: tareas más mecánicas y menos gratificantes

En los puestos donde estuve y estoy en el Estado las tareas son más mecánicas, repetitivas, sencillas pero muy poco motivantes, sin o con muy poca atención al público y telefónica, con  menor carga de trabajo, poca responsabilidad y muy poco margen de actuación. Para que nos entendamos: sota, caballo y rey. Apenas existe exposición ni la presión del trámite con l@s ciudadan@s, pero tampoco la gratificación del deber cumplido. El trabajo es muy tranquilo a todos los niveles, e incluso en ocasiones puede derivar en aburrimiento.

En el Instituto de Salud Carlos III, en Madrid, las tareas eran algo más variadas. Tramitaba los escritos de nómina a profesores externos, las comisiones de servicios de los que tenían que viajar, el pedido del material de toda la unidad, algún contrato de trabajador externo, burocracia relativa a convenios con los organismos pertinentes de las Comunidades Autónomas... No tenía atención al público. Ahora en Girona mi trabajo es muy mecánico y monótono, fundamentalmente solo hago una tarea y las mañanas se parecen mucho unas a otras. Tengo atención al público, pero solamente un trámite con poca demanda, y las llamadas telefónicas suelen ser escasas.

Reitero lo dicho anteriormente: no quiero generalizar ni decir que todos los puestos o todos los organismos vayan a ser así, porque no lo son, simplemente reflejo unos patrones fruto de mi experiencia en ambas administraciones. Tampoco quiero caer en el tópico de situar a una administración por encima de la otra, cada puesto tiene sus pros y sus contras, y cada persona preferirá uno u otro en función de sus prioridades. Pero sí creo que puede resultar una información útil para quien ahora se plantee opositar y tenga dudas sobre a qué administración optar. Los que ya sean funcionarios (de carrera o interinos) pueden aportar su experiencia en los comentarios.




Pedrerol: con 'El Chiringuito' a otra parte

Josep Pedrerol presentó el lunes su último 'Chiringuito' en Atresmedia con motivo de la victoria de España en el Mundial . Desde la...