Enric González es un periodista al que merece la pena leer y escuchar. Ha sido corresponsal de 'El País' en medio mundo, desde Nueva York a Oriente Próximo pasando por Buenos Aires, París, Roma o Londres. De casi cada ciudad donde ha trabajado ha escrito un libro sobre sus historias. Para alguien futbolero 'Historias del calcio' es realmente recomendable. Actualmente es columnista de eldiario.es: nunca me pierdo su artículo de los domingos.
Como hombre curtido en mil batallas, es muy relevante su opinión sobre el periodismo actual. La desgranó en el podcast dirigido por Javier Aznar Hotel Jorge Juan, hace ya bastante tiempo. Su respuesta a la pregunta sobre en qué momento o por qué razón se estropearon los periódicos no tiene desperdicio.
La política y el declive del periodismo
Enric González relaciona los males de la prensa escrita con la política. "Para mí el punto de inflexión es el cambio político. La política solía ser un juego de consensos desde la posguerra hasta los años 90. En los años 90 se descubre que al elector es más fácil moverle por sentimientos negativos que por sentimientos positivos", comienza explicando. "La política se ha transformado en un juego de enfrentamientos continuo. Cuanto más se divide mejor", prosigue.
"El momento (...) ocurre en Estados Unidos en los años 90. Ya puestos, a la prensa la mata el caso Lewinsky. Es una exageración, pero creo que ese es el momento en que se parten las aguas, en que se descubre que cualquier cosa vale para descalificar al rival político y que no importan las ideas, importa matar al personaje", analiza. "Por alguna razón todos empezamos a encontrar el placer en el sectarismo", posteriormente "el sectarismo lo invade todo". "Aún no han aparecido las redes. Internet exacerba eso", argumenta.
El ejemplo de 'El País'
"La gente recuerda 'El País' de los primeros años como un gran diario, como una referencia que queda ahí. Si vas a la hemeroteca verás que no era tan buen diario. Lo que tenía era un ánimo ecuménico: tenía gente de izquierdas, gente de derechas (...) había una mezcla de todo que el lector aceptaba. Ahora cuesta mucho que el lector acepte algo que no coincide con su punto de vista", remacha Enric González. Esta es, en mi opinión, la clave.
"Eso ha matado a la prensa", razona. "Creo que los diarios han perdido interés, la gente ya no se informa por los diarios (la mayoría), sino por otras vías. ¿Por qué? Porque para leer algo que simplemente confirma tus prejuicios o refuerza tus opiniones, para eso está tu cuñado en el whatsapp", ejemplifica Enric González de la manera más gráfica posible.
¿Ocurre lo mismo en la prensa deportiva?
El discurso de Enric González me parece bastante certero, si bien, obviamente, ignoro algunos datos históricos que menciona. La polarización y el sectarismo están cada vez más presentes en una sociedad cada vez más dividida e intransigente. Esto se traslada a todos los ámbitos, incluido el periodismo.
Pienso que el discurso es claramente exportable a la prensa deportiva: solo hay que cambiar izquierda y derecha por Real Madrid y Barcelona. Los periodistas deportivos suelen posicionarse en función de su equipo. Si la prensa política está dividida o polarizada, en la deportiva se habla de periodismo de trincheras. Las ideas preconcebidas del receptor son las mismas: si una persona conservadora no quiere escuchar opiniones progresistas, una del Barcelona no quiere recibir opiniones a favor del Real Madrid. El juego es el mismo.
Nuestras ideas preconcebidas nos hacen más proclives a recibir un tipo de contenido que otro. Es un comportamiento humano (yo reconozco tenerlo a veces aún sabiendo que no es bueno), pero está claro que en los últimos lustros se ha agravado hasta límites muy peligrosos. Una vez en el antiguo Twitter vi una viñeta fabulosa de Daniel Paz al respecto.
Imposible resumirlo mejor. ¿Qué pensáis vosotr@s?


